En noviembre de 2004 llegaron a la ciudad de Los Ángeles con una visión que, en ese momento, parecía más grande que sus propios conocimientos. No eran expertos en comunicaciones, pero sí tenían algo más poderoso: fe, pasión y un propósito claro.
Así nació Radio Alas de Águila.
Los primeros pasos no fueron fáciles, pero cada desafío fue una oportunidad para crecer. Con el tiempo, lo que comenzó como un acto de obediencia se fue transformando en una señal que empezó a resonar en toda la ciudad.
Poco a poco, esas ondas radiales cruzaron fronteras. Con la llegada de la tecnología, la radio dio un nuevo salto: nació la transmisión online, permitiendo que personas desde distintos lugares del país y del mundo se conectaran con un mismo mensaje de esperanza.
Hoy, Radio Alas de Águila no es solo una emisora. Es un puente. Es una voz. Es un recordatorio constante de que cuando hay fe, incluso lo pequeño puede alcanzar dimensiones eternas.